Disfonía infantil

Es importante saber qué le pasa al niño respecto al uso de su voz en la vida diaria, qué piensa o siente, qué percepción tiene de sus dificultades, cómo motivarlo y cómo estimularlo para modificarlas.

Igual de fundamental es conocer los intereses lúdicos en las distintas edades y aplicarlos al tratamiento.
En síntesis, se trata de mejorar las cualidades vocales del niño, revertir su patología y lograr, como objetivo final, un buen rendimiento vocal.

Plan de tratamiento

El primer paso en el tratamiento de rehabilitación vocal, aún en el caso de niños pequeños, es apreciar la voz en sus características perceptuales, y observar el comportamiento fonatorio: reconocer las dificultades articulatorias, respiratorias, fonatorias, posturales, de manejo de intensidades, de velocidad en el habla, la emisión de la voz cantada, …

El objetivo en la rehabilitación es la adquisición de una nueva conducta fonatoria a través del movimiento y el juego. Debemos trabajar junto a la familia del niño, acompañarlos en este proceso de aprendizaje. En el Estudio de la Voz planteamos el trabajo vocal desde:

  • La educación psicomotriz: En el entrenamiento vocal se sugiere trabajar con acciones básicas de movimiento, aplicar la voz a estos movimientos, percibir las modificaciones corporales, la energía, la velocidad y el ritmo. Podemos solicitar al niño que en el acto fonatorio reconozca y perciba las sensaciones que la emisión produce en su cuello, en su boca, en su garganta.
  • El aporte lingüístico: Trabajos articulatorios, reconocimiento y utilización de diferentes alturas tonales, de inflexiones, intensidades y velocidades: expresividad vocal. Herramientas: Utilización de cuentos, poesías, dramatizaciones, teatro de títeres.
  • La educación musical y el canto: Entrenamiento de la voz cantada: vocalizaciones y canciones adaptadas a la extensión vocal del niño